Elección de los siete diáconos.
Reflexión breve sobre Hechos 7 y el ministerio.
Entrada 4, sobre Hechos siete.
Por Guillermo
Antonio Domínguez Sánchez.
· Cuando la iglesia crece, también crecen
las necesidades, los problemas, los conflictos, las diferencias.
·
La iglesia, por cuanto compuesta por gente,
implica ya problemas.
·
De ahí la necesidad de hombres al
frente de ministerios, con vista a solventar necesidades.
·
La iglesia estaba recién establecida, e
iba creciendo en número cada día.
·
Tras la repartición de alimentos entre
las viudas, surgió la murmuración de que las viudas de habla griega no estaban
siendo atendidas.
·
A modo de aclaración, no eran viudas étnicamente
griegas, sino judías nacidas en la diáspora, en regiones de habla griega, judías
con familias fuertemente arraigadas a las tradiciones de sus antepasados judíos
y que venían cada año a Jerusalén a celebrar las fiestas patrias judías, o sea,
el Pentecostés, la Pascua y otras celebraciones circundantes al Éxodo.
·
Según se desprende de la lectura, la
iglesia recién establecida, había tomado la responsabilidad de apoyar con la
alimentación a las viudas peregrinas, sea de habla aramea, sea de habla griega
u otra procedencia.
·
El problema surge por la murmuración
de que las viudas de habla griega estaban siendo desatendidas en la repartición
alimenticia. O sea, estaban siendo
marginadas por no ser nacidas en la región de habla hebrea (aramea); el problema
redundaba en acepción de personas y la murmuración.
·
Esto era grave, pues la murmuración atentaba
contra la unidad de la recién establecida comunidad cristiana, y los apóstoles
no se podían dar el lujo de permitir semejante tragedia. Fue la murmuración la que llevó muchas veces
al fracaso al recién establecido pueblo de Israel una ves salidos de Egipto,
murmuración que fue una de sus constantes en toda su existencia.
·
Los apóstoles, conscientes que no
podían descuidar la predicación de la palaba y las oraciones, guiados por el
Espíritu Santo, emiten la orden que la hermandad elija de entre ellos a siente
hombre llenos del Espíritu Santo, de sabiduría y buen testimonio de entre el pueblo.
·
La iglesia echa mano en el asunto, elijen
a los siete, los presentan ante los apóstoles, quienes dan el visto bueno
imponiendo su mano sobre estos.
·
Las tres cualidades o requisitos dado por
los apóstoles, son la síntesis de la diversificación que Pablo en 1 Timoteo 3:8
ss y Tito 1:5ss. Las tres cualidades
dadas en Hechos siete, se amplifican, especifican y diversifican en las cartas
pastores, se explicitan mejor en estas.
·
Aunque estos siete, pareciera que se
encargarían del trabajo en la repartición de alimentos, quizá pueda que hayan
fungido como organizadores sobre otros para esta tarea. Lo
destacable aquí es que aún para servir a las mesas o repartir los alimentos, se
requería de cualidades tremendamente profundas tanto en lo espiritual como en lo práctico, ética y moral.
·
No podían ser cualquiera. Esta frase podría sonar arrogante, pero no es
disposición de hombres, sino divinas, disposiciones y cualidades establecida
por el Espíritu Santo. No es capricho de
ningún ministro, sino de Dios mismo.
·
Con el pasar del tiempo, la connotación
del término diácono, pasó de ser un servidor en las mesas, a ser un diácono con
significación y praxis pastoral. Los
diáconos eran verdaderos ministros quienes pasaron a ministrar y dirigir el
culto.
·
Por eso Pablo dirá a Timoteo: “Lo que has oído de mi ante muchos testigos,
esto encarga también a hombres que sean fieles e doneos para enseñar también a
otros.

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